Con información de Telemundo 51.

El secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, aterrizó este miércoles de forma sorpresiva en la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, para reunirse con las tropas estadounidenses.

El Gobierno norteamericano informó en un comunicado oficial que el funcionario también tiene programado viajar a Tampa, Florida, para mantener mesas de trabajo con los jefes militares del Comando Central (CENTCOM). Esta movida representa la segunda visita de un alto miembro del gabinete de Donald Trump a la base en los últimos quince días.

Aunque las agencias de Washington no especificaron los motivos exactos del viaje, la inspección se realiza en un momento de altas tensiones diplomáticas entre los gobiernos de La Habana y los Estados Unidos. El panorama militar en el Caribe se complicó tras confirmarse que el presidente Trump ha amenazado abiertamente con tomar el control de Cuba.

El mandatario republicano llegó a asegurar en sus redes sociales que la isla caribeña podría convertirse en el próximo objetivo militar de su gobierno una vez que concluyan las operaciones en Irán.

La visita de Hegseth se suma a los peritajes realizados el pasado 29 de mayo por el general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de EE. UU. En esa ocasión, Donovan se reunió con oficiales para analizar la seguridad perimetral de la base y el resguardo de las familias militares. Curiosamente, en esos encuentros también participaron representantes de las fuerzas armadas cubanas. Las abogadas de inmigración vigilan de cerca los movimientos en la costa este ante el endurecimiento del bloqueo de barcos petroleros ordenado por la Casa Blanca.

La crisis en Guantánamo coincide además con el recrudecimiento de las hostilidades en el Medio Oriente, luego de que un helicóptero militar de EE. UU. se estrellara en las aguas del estrecho de Ormuz. El incidente desató una lluvia de bombardeos del Centcom contra estaciones de control de drones de la Guardia Revolucionaria persa. Mientras los secretarios intentan reabrir las pasarelas comerciales del golfo, el Pentágono mantendrá bajo estricta vigilancia los radares de vigilancia costera durante todo el verano para proteger las flotas de barcos.