Con información de Infobae.
El Ejército de Estados Unidos confirmó este domingo el fallecimiento de un séptimo militar en el marco del conflicto con Irán. El soldado murió en Arabia Saudita debido a las graves heridas sufridas el pasado 1 de marzo, durante la primera oleada de ataques de represalia lanzados por el régimen iraní contra posiciones estratégicas estadounidenses en la región del Golfo.
El Comando Central (CENTCOM) detalló que el deceso ocurrió como consecuencia directa de los ataques iniciales, aunque la identidad del uniformado se mantiene bajo reserva hasta cumplir con el protocolo de notificación a sus familiares. Este nuevo incidente eleva la cifra de caídos y evidencia que el teatro de operaciones se ha extendido más allá de los puntos de fricción iniciales.
Previamente, el presidente Donald Trump encabezó en la Base Aérea de Dover el traslado digno de los seis primeros soldados fallecidos en Kuwait. Acompañado por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Defensa Pete Hegseth, el mandatario rindió honores a los reservistas del 103.° Mando de Apoyo, calificando la jornada como «un día muy triste» pero asegurando que sus tropas mantienen la ventaja en la guerra.
El conflicto, que escaló tras operativos conjuntos de EE. UU. e Israel, ha afectado infraestructura crítica en varios países aliados. En Baréin se reportaron daños en plantas de desalinización, mientras que en Arabia Saudita los proyectiles alcanzaron zonas cercanas a la refinería de Ras Tanura, generando una gran preocupación por la estabilidad del suministro energético a nivel global.

