Con información de DW.

La selección de fútbol de Suiza terminó con el sueño mundialista de Colombia tras imponerse en una dramática tanda de penaltis por 4 a 3. El crucial encuentro de octavos de final, disputado ante un Estadio de Vancouver totalmente abarrotado de fanáticos cafeteros, debió definirse desde los doce pasos tras empatar a cero goles en el tiempo regular y la prórroga.

El conjunto colombiano, dirigido por el estratega argentino Néstor Lorenzo, dominó ampliamente las acciones de la primera mitad mediante una presión alta y el control del balón. Las jugadas más claras de gol estuvieron en las botas de Gustavo Puerta en el minuto 21, pero el guardameta helvético se vistió de héroe al contener los ataques del ataque suramericano.

El desgaste físico y el factor logístico terminaron pasando factura a la escuadra tricolor en el tiempo extra de la prórroga. La fortuna le dio la espalda al combinado colombiano en el minuto 98, momento en el que un potente cabezazo del defensor Jhon Lucumí se estrelló violentamente contra el travesaño del arco europeo, ahogando el grito de gol.

La travesía de la escuadra cafetera llegó a su fin definitivo cuando el suizo Rubén Vargas cobró de forma impecable el penalti decisivo ante Camilo Vargas. Con esta victoria agónica, la selección de Suiza sella su clasificación a la ronda de cuartos de final, instancia donde desafiará a Argentina, la última sobreviviente de la Conmebol.