Con información de EFE 

El Tribunal Supremo evaluó el lunes un caso que podría definir las normas para la libertad de expresión en internet, dado que debe decidir hasta dónde puede llegar el Gobierno federal para combatir publicaciones polémicas en redes sociales sobre temas como la covid-19 y las elecciones.

La mayoría de los nueve jueces del tribunal parecieron inclinarse a favor de los argumentos de la Administración del demócrata Joe Biden y mostraron escepticismo hacia la coalición de estados republicanos, encabezados por Misuri y Luisiana, que acusan a funcionarios federales de presionar a las plataformas de redes sociales para silenciar a los ciudadanos.

Tribunales inferiores, incluida la corte de apelaciones del quinto circuito, la más conservadora del país, se han posicionado a favor de los estados, pero el Supremo ha bloqueado esas resoluciones para estudiar el asunto en profundidad.

Durante la audiencia, el abogado que representaba a los estados, Benjamin Aguiñaga, aseguró que funcionarios de la Casa Blanca, del FBI y de la agencia de ciberseguridad de EEUU ejercieron coerción sobre plataformas como Facebook y X (anteriormente Twitter) para que cambien su contenido.

Específicamente, Aguiñaga acusó a la Administración de Biden de haber vulnerado la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de expresión.