Con información de Noticias Telemundo

La gestión de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha generado fuertes fricciones internas con la alta oficialidad de la Guardia Costera de Estados Unidos durante su primer año de mandato.

Según fuentes cercanas a la agencia, las tensiones radican en la decisión de Noem de priorizar las misiones de deportación y vigilancia fronteriza sobre las funciones tradicionales de búsqueda y rescate, que históricamente han sido el núcleo del servicio.

Uno de los puntos más críticos ocurrió tras la desaparición de un joven guardacostas en el Pacífico, donde se alega que Noem ordenó desviar una aeronave de búsqueda para cumplir con el traslado de inmigrantes detenidos.

Aunque el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha negado estas versiones, el incidente dejó una huella negativa en la moral del cuerpo militar, cuyos miembros sienten que sus recursos están siendo sobrecargados para cumplir con cuotas políticas de expulsión.

A esto se suman polémicas personales y logísticas, como el desalojo de la anterior comandante de su vivienda oficial para el uso de la secretaria, y la reciente compra de jets Gulfstream de alto costo. Informes indican que asesores cercanos a Noem han tenido altercados con el personal de vuelo por motivos triviales, lo que ha creado un ambiente de trabajo tenso donde los oficiales prefieren mantener un perfil bajo para evitar represalias.

Pese a las críticas de legisladores demócratas, quienes cuestionan si la prioridad de Noem es la seguridad nacional o su propia comodidad, el presidente Donald Trump ha manifestado su respaldo público a la funcionaria.

El mandatario asegura que Noem está realizando un trabajo eficiente en el cierre de fronteras, minimizando los conflictos internos como simples problemas de relaciones públicas o ataques del «Estado profundo».