Con información de Telemundo 51.
La leyenda del golf, Tiger Woods, logró un acuerdo de no impugnación por el delito de conducción temeraria en un tribunal de Florida, cerrando un proceso penal originado por un accidente automovilístico a principios de este año. El atleta había sido acusado inicialmente de conducir bajo los graves efectos de drogas o alcohol (DUI).
Tras reducirse formalmente los cargos en su contra, un juez de la corte del condado de Martin dictaminó suspender la licencia de conducir del deportista por los próximos cinco años. En términos judiciales, esta declaración de «no oposición» equivale a una condena penal, aunque el acusado no admite textualmente su culpabilidad.
El aparatoso percance ocurrió cuando la camioneta de Woods impactó contra un camión, perdiendo el control hasta volcarse lateralmente en una carretera de Jupiter Island. Los reportes policiales revelaron que el golfista admitió haberse distraído con su teléfono y la radio del vehículo, y que los agentes hallaron analgésicos en su poder, aunque las pruebas de alcoholemia resultaron negativas.
Woods, quien arrastra un largo historial de incidentes viales, cirugías múltiples y dependencia de medicamentos, decidió internarse en un centro de rehabilitación especializado tras el accidente. A pesar de sus esfuerzos por sanar, el futuro profesional del aclamado deportista, de 50 años de edad, permanece completamente incierto, manteniéndose alejado del circuito de competencias.
