Con información de DW.

La controversia sobre los operativos federales se intensificó este jueves luego de que agentes fronterizos protagonizaran un tiroteo en Portland, Oregón, dejando a dos personas heridas. Este incidente ocurre menos de 24 horas después de que un operativo de ICE en Minneapolis resultara en la muerte de una mujer.

Según el Departamento de Seguridad Nacional, el suceso en Portland se derivó de una «detención selectiva» de un vehículo vinculado al Tren de Aragua y a una red de prostitución.

Las autoridades alegaron defensa propia, indicando que el conductor intentó atropellar a los agentes.

El alcalde de Portland, Keith Wilson, condenó enérgicamente los hechos, calificando la presencia de fuerzas federales militarizadas como un peligro para la comunidad y exigiendo el cese inmediato de las operaciones de ICE en la ciudad.

«Portland no es un campo de entrenamiento», sentenció el funcionario, vinculando la violencia con las políticas de «fuerza total» impulsadas por la actual administración.