Con información de Telemundo 51.
El Sur de Florida experimentó ayer domingo el regreso de las precipitaciones tras una prolongada espera. Desde las primeras horas de la mañana, la región registró una intensa actividad eléctrica y fuertes aguaceros que se extendieron durante gran parte de la jornada, marcando un cambio drástico en las condiciones climáticas habituales.
A medida que avanzaba la tarde dominical, bandas de lluvia se desplazaron de forma progresiva hacia el norte, dando lugar a la formación de células de tormenta de mayor intensidad. Las autoridades meteorológicas vigilaron de cerca este desarrollo, advirtiendo sobre la inestabilidad atmosférica que predominó en los condados de la zona costera.
Los informes registraron acumulaciones de agua de hasta cuatro pulgadas, lo que provocó situaciones de riesgo por inundaciones repentinas en diversos sectores. El clima severo también trajo consigo ráfagas de viento de hasta 58 mph y la caída de granizo en localidades específicas de los condados de Broward y Palm Beach.
Aunque los fenómenos más agresivos se concentraron al norte, Miami-Dade no estuvo exento de las inclemencias del tiempo. El condado reportó lluvias intermitentes y descargas eléctricas aisladas que afectaron la movilidad de los residentes, manteniendo el estado de alerta hasta el final del día.

