Con información de Telemundo 51.
El ex teniente coronel de la Fuerza Aérea de Cuba, Luis Raúl González Pardo, fue trasladado a Miami para enfrentar graves cargos federales. Fuentes oficiales confirmaron que el exmilitar, quien ya cumplía una sentencia en Jacksonville por ocultar su pasado en los papeles de inmigración, ahora se verá cara a cara con la justicia por el derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996. En este trágico e histórico ataque, cuatro pilotos del exilio cubano perdieron la vida en el aire.
La fiscal federal Yara Klukas explicó en una entrevista que esta detención representa una oportunidad única para reactivar el caso, el cual pasó años estancado. Según las autoridades, tener bajo custodia a uno de los pilotos que estuvo en el lugar de los hechos permite abrir nuevas pistas en la investigación.
La fiscalía señaló que esto abre una puerta real para que otros implicados de alto perfil, incluido el propio exdictador Raúl Castro, terminen respondiendo ante los tribunales de los Estados Unidos.
Los documentos del caso aclaran que González Pardo no está acusado de disparar directamente contra los aviones. Sin embargo, las investigaciones afirman que el exmilitar participó de forma activa en la persecución de la única aeronave civil que logró escapar con vida el día del ataque.
Una vez que llegue a Miami, el acusado deberá presentarse ante un juez para escuchar el cargo formal de conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, donde se decidirá si espera el juicio bajo fianza.
Por su parte, abogados penalistas aseguran que el exoficial enfrentará un panorama muy complicado, empezando por el reto de encontrar un defensor legal dispuesto a tomar su caso en Miami. Al ser el único implicado bajo custodia en el país, el exmilitar podría convertirse en un testigo clave para los fiscales. Esta condición le daría la oportunidad de colaborar en contra de los demás acusados a cambio de recibir una rebaja en su futura sentencia, mientras el proceso contra los que están fuera de EE. UU. sigue frenado.
