Con información de El Pitazo.

El preso político de nacionalidad uruguayo-venezolana, José Breijo, de 73 años de edad, fue trasladado de emergencia médica durante la madrugada debido a un cuadro de insuficiencia respiratoria grave. La información fue confirmada públicamente por el periodista y activista de derechos humanos Carlos Julio Rojas, quien detalló que la medida humanitaria se logró tras intensas jornadas de presión ciudadana. El Tribunal 2do de Terrorismo de Caracas, tras recibir peritajes médicos forenses de la doctora Ana Araujo, emitió la orden legal para que el reo fuera internado con carácter de urgencia en el Hospital Clínicas Caracas.

El activista Rojas denunció de forma enérgica que las complicaciones respiratorias severas que ponen en peligro la vida del adulto mayor fueron ocasionadas de manera directa por las condiciones inhumanas y de insalubridad sufridas en los centros de reclusión del Estado. Breijo permaneció más de dos años privado de libertad en las celdas de la cárcel de Tocuyito bajo acusaciones de terrorismo de Estado. Los cuerpos de seguridad del chavismo ejecutaron su arresto en el año 2023 luego de que el ciudadano tomara una fotografía a una bandera dentro de una oficina comercial vinculada a diplomáticos de Medio Oriente.

El caso del ciudadano uruguayo había provocado un profundo rechazo social en las últimas semanas tras denunciarse un flagrante acto de corrupción habitacional. Organizaciones no gubernamentales demostraron que el mismo funcionario de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) que participó en su captura se encontraba invadiendo el apartamento del anciano. Al recibir el beneficio de casa por cárcel por razones humanitarias, el preso político llegó a su residencia en el edificio Pascuarelli de Bello Monte y encontró su inmueble ocupado ilegalmente, viéndose forzado a pernoctar en los pasillos de las escaleras comunitarias con auxilio de sus vecinos.

Aunque las presiones consulares forzaron el desalojo administrativo del funcionario policial que ocupaba de forma irregular la vivienda, los voceros humanitarios advirtieron que la situación jurídica y de salud de Breijo continúa siendo sumamente compleja. Además de batallar por su estabilización pulmonar en la clínica privada bajo la coordinación de la defensora del Pueblo, Eglée González Lobato, el adulto mayor enfrenta estrictas restricciones de movilidad por la medida judicial de arresto domiciliario y mantiene un bloqueo administrativo sobre el acceso a sus cuentas bancarias institucionales.