Con información de EFE/El Nacional

Travis Kelce, el ala cerrada estrella de los Kansas City Chiefs, ha vuelto a demostrar que su influencia va mucho más allá de lo que sucede en el campo de juego.

Por segundo año consecutivo, Kelce lidera las votaciones para el Pro Bowl (Juego de Estrellas) con una cifra abrumadora de 420,000 votos, superando por un margen de casi 160,000 a su más cercano competidor, el mariscal de campo Josh Allen.

Lo verdaderamente sorprendente de este liderazgo es que se produce en una de las campañas estadísticamente más discretas en los 13 años de carrera de Kelce.

Sin embargo, su popularidad ha alcanzado niveles estratosféricos debido a su vida personal. Tras el anuncio de su compromiso con la superestrella Taylor Swift, el «Efecto Swift» ha transformado las finanzas de los Chiefs y las métricas de la NFL:

  • Ventas récords: El jersey con el número 87 registró un incremento de ventas del 400% inicialmente, y un 200% adicional tras el anuncio del compromiso en Instagram, que acumuló 28 millones de likes.
  • Nueva audiencia: Según datos de Nielsen, la presencia de la pareja ha atraído a un sector demográfico anteriormente esquivo para la liga: la audiencia femenina de entre 12 y 17 años, que creció un impresionante 53%.

A sus 36 años, y con tres anillos de Super Bowl, Kelce ya tiene asegurado su lugar en el Salón de la Fama. Posee récords históricos como el de más recepciones en playoffs (174) y más yardas acumuladas en una temporada para su posición (1,416).

No obstante, su undécima convocatoria al Pro Bowl será recordada no solo por su talento físico, sino por consolidarlo como el puente definitivo entre el deporte de contacto y la cultura pop global.