Con información de EFE.
Tras un mes de hostilidades que paralizaron el comercio energético global, el estrecho de Ormuz comenzó a registrar sus primeros movimientos comerciales este miércoles.
La Guardia Revolucionaria iraní (CGRI) publicó un mapa con rutas alternativas de entrada y salida para garantizar el tránsito seguro, tras el acuerdo de tregua de dos semanas pactado entre el presidente Donald Trump y el gobierno de Irán. La reapertura se produce bajo un estricto “protocolo de seguridad” que mantiene la vigilancia iraní sobre la vía estratégica.
Los primeros en poner a prueba la seguridad de la zona fueron dos petroleros chinos, el ‘Cospearl Lake’ y el ‘He Rong Hai’, que se dirigen hacia el este bajo banderas que los identifican como naves de propiedad asiática.
Estos buques podrían convertirse en los primeros grandes cargueros no iraníes en cruzar el estrecho desde que inició la guerra el pasado 28 de febrero. El tráfico en la zona había caído un 97%, generando una crisis de precios que llevó al crudo estadounidense a sus niveles más altos en seis años.
Sin embargo, la estabilidad del acuerdo pende de un hilo. Irán calificó los recientes ataques israelíes en el Líbano como una “grave violación” indirecta del alto el fuego, sugiriendo que Estados Unidos no puede pedir paz mientras su aliado continúa con ofensivas militares.
