Con información de Infobae.

La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, calificó como «propaganda falsa» el reciente anuncio del gobierno de Nicolás Maduro sobre la cancelación inmediata de todos los convenios de suministro de gas natural hacia la isla.

La tensión surge luego de que el régimen venezolano acusara a Trinidad de colaborar con Estados Unidos en la incautación de un buque petrolero sancionado y permitir el despliegue de equipos tácticos militares en su territorio.

Persad-Bissessar fue enfática al declarar que su país no depende del recurso venezolano, ya que cuenta con reservas propias suficientes y está trabajando en agilizar la burocracia interna para potenciar la exploración local.

«El problema de Venezuela es con Donald Trump, no con nosotros», afirmó la mandataria, restando importancia al impacto económico de la ruptura.

Por su parte, el ministro de Energía, Roodal Moonilal, respaldó esta postura, asegurando que la infraestructura nacional está preparada para sostener la demanda energética sin necesidad de acuerdos con Caracas, en un contexto donde el Caribe se ha convertido en el epicentro de un despliegue naval estadounidense sin precedentes desde la Guerra del Golfo.