Con información de EFE.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió desde Baltimore que la guerra en Irán llegará a su conclusión muy pronto, asegurando que decidirá el desenlace por las buenas o por las malas.

Durante un acto oficial con militares, el mandatario destacó la debilidad actual del régimen islámico, afirmando que su aparato militar se encuentra severamente dañado tras las ofensivas combinadas.

Estas declaraciones se producen en plena campaña electoral para los comicios legislativos, donde la gestión del conflicto internacional genera intensos debates políticos internos en el país.

Washington mantiene firme su postura de presión estratégica en Oriente Medio, evaluando los pasos necesarios para estabilizar la región de forma definitiva ante cualquier amenaza.

Los aliados internacionales siguen de cerca la evolución de la retórica estadounidense, expectantes ante las próximas decisiones geopolíticas que adoptará la Casa Blanca.