Con información de EFE
El presidente Donald Trump declaró desde la Casa Blanca que la operación militar conjunta con Israel, denominada «Furia Épica», no tiene un cronograma rígido y durará «el tiempo que sea necesario». Aunque las proyecciones iniciales estimaban una campaña de cuatro a cinco semanas, el mandatario subrayó que Estados Unidos posee la capacidad operativa para prolongar las hostilidades si el régimen iraní no es neutralizado por completo.
Durante un evento oficial, Trump defendió los ataques iniciados el pasado sábado como la «última y mejor oportunidad» para frenar el programa de misiles balísticos de Teherán. Según el presidente, el régimen ya poseía proyectiles capaces de alcanzar Europa y estaba en camino de desarrollar armamento con alcance directo hacia territorio estadounidense, lo que justificó la urgencia de la intervención militar.
El mandatario detalló que los objetivos estratégicos son claros: la destrucción total de las capacidades de misiles, la inutilización de la Armada iraní y asegurar que el país no obtenga armas nucleares.
Trump, quien reafirmó su promesa de no involucrar al país en guerras interminables, aseguró que esta vez la misión es decisiva y busca eliminar las «amenazas intolerables» de manera quirúrgica y contundente.
En un gesto de reconocimiento a las fuerzas armadas, Trump otorgó Medallas de Honor a tres militares involucrados en la operación, dos de ellos de forma póstuma.
El presidente concluyó su intervención enviando condolencias a las familias de los cuatro efectivos fallecidos en los bombardeos iniciales, reafirmando su determinación inquebrantable de proteger al pueblo estadounidense frente a lo que denominó un «régimen terrorista».

