Con información de EFE.
En un giro significativo para el sector energético, el presidente Donald Trump informó que 50 millones de barriles de petróleo provenientes de Venezuela se encuentran en tránsito hacia la ciudad de Houston.
Estos cargamentos, transportados en buques de gran capacidad, representan un movimiento estratégico tras la flexibilización de las políticas del Departamento del Tesoro. El mandatario calificó este flujo como un avance positivo y elogió la gestión operativa que ha permitido este intercambio comercial en beneficio de la industria local.
Este envío es posible gracias a la reciente emisión de licencias que autorizan a compañías petroleras internacionales, como Chevron, Repsol y Shell, a retomar operaciones de hidrocarburos con la estatal PDVSA. La nueva normativa establece un marco estricto de supervisión y reporte ante las autoridades estadounidenses, asegurando que las transacciones cumplan con la jurisdicción de EE. UU. y que los pagos se canalicen a través de cuentas designadas para garantizar la transparencia del proceso.
La llegada de este crudo a las refinerías de Texas marca un punto de inflexión en las relaciones energéticas regionales, permitiendo a las grandes petroleras recuperar su operatividad bajo condiciones controladas. Mientras los barcos se acercan a la costa de Houston, el enfoque se mantiene en la eficiencia de la distribución y el cumplimiento de las normativas de la OFAC. Este flujo constante de barriles promete estabilizar el suministro para las procesadoras estadounidenses en un contexto de alta demanda energética.
#EnDesarrollo El presidente Donald Trump aseguró que 50 millones de barriles de petróleo venezolano van camino a Houston, Estados Unidos en medio del acuerdo comercial. «Tenemos una excelente relación con un país llamado Venezuela», dijo. pic.twitter.com/3x3udZi3VN
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) February 19, 2026

