Con información de DW.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de «muy exitosa» e «inolvidable» su visita de Estado a China, tras concluir una reunión de alto nivel con su homólogo Xi Jinping en Zhongnanhai. Este encuentro, el primero desde el regreso del republicano a la Casa Blanca en 2025, traza una nueva hoja de ruta para redefinir las complejas relaciones bilaterales entre ambas potencias globales.

Durante la cumbre de 48 horas, ambos mandatarios anunciaron haber alcanzado «fantásticos» acuerdos comerciales y consensos clave en política internacional, incluyendo asistencia para desbloquear el estrecho de Ormuz. Trump definió a Xi como un «viejo amigo», subrayando su intención de mantener una comunicación sincera y profunda e invitándolo a realizar una próxima visita a Washington.

Por su parte, el presidente Xi Jinping destacó que la reunión establece una «relación constructiva de estabilidad estratégica». Los líderes acordaron reforzar la coordinación mutua en temas geopolíticos críticos como Irán, Ucrania y la península coreana, evidenciando un esfuerzo conjunto por salvaguardar la estabilidad de los vínculos económicos y comerciales mundiales.

A pesar del clima positivo y la presencia de figuras tecnológicas como Elon Musk y Tim Cook, el manejo de Taiwán se mantuvo como el principal punto de fricción, con severas advertencias de Beijing sobre el riesgo de un conflicto. La cumbre ratifica el peso de la tregua comercial pactada el pasado mes de octubre en Busan, abriendo una nueva era de pragmatismo entre ambas naciones.