Con información de EFE.

En un encuentro con la prensa desde Florida, el presidente Donald Trump ofreció detalles sobre la reciente escalada de tensión con el gobierno de Nicolás Maduro.

El mandatario estadounidense confirmó que recientemente sostuvo una conversación telefónica con Maduro, pero señaló que el intercambio no arrojó resultados positivos para distender la relación bilateral.

Trump vinculó esta falta de entendimiento con una reciente operación militar que resultó en la destrucción de un muelle estratégico utilizado presuntamente por el Cartel de los Soles para el tráfico de estupefacientes.

“La zona de operaciones ya no existe”, afirmó Trump, sugiriendo que las fuerzas estadounidenses han pasado de interceptar lanchas en alta mar a atacar objetivos logísticos en tierra firme vinculados a actividades ilícitas.

Este movimiento marca un punto de inflexión en la política exterior de Washington hacia Caracas. Mientras el Pentágono mantiene reserva sobre los detalles técnicos, la Casa Blanca refuerza la narrativa de que el gobierno venezolano es una organización criminal, advirtiendo que la presión continuará hasta que se logre un cambio en la estructura de poder de la nación sudamericana.