Con información de EFE.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva que impone aranceles adicionales a cualquier país que, de manera directa o indirecta, suministre crudo a Cuba.
El mandatario calificó la situación en la isla como una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Esta escalada en las sanciones ocurre en un momento crítico para Cuba, que ya enfrenta una severa crisis energética tras la caída de los envíos de petróleo venezolano.
Bajo esta nueva normativa, el Secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el Secretario de Estado, Marco Rubio, tendrán la potestad de identificar a las naciones que mantengan vínculos energéticos con La Habana y decidir la magnitud de los gravámenes que se aplicarán a sus productos.
Trump justificó la medida señalando que el gobierno cubano se alinea con actores adversos como Rusia, China e Irán, y reiteró que el país caribeño es una «nación fallida».
Por su parte, el canciller cubano Bruno Rodríguez denunció la acción como un «brutal acto de agresión» y un «bloqueo total», acusando a Washington de utilizar el chantaje y la coerción para forzar a otros países a sumarse a su política de embargo, violando las normas internacionales del libre comercio.

