Con información de EFE.

En un tono marcadamente victorioso desde Doral, el presidente Donald Trump aseguró que las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel han «destruido completamente» la infraestructura de misiles y drones de Irán.

Tras una semana de intensas operaciones militares, el mandatario afirmó ante legisladores republicanos que la Marina iraní yace en el fondo del océano tras el hundimiento de 46 buques. Según Trump, la ofensiva ha sido un «brillante trabajo» que pronto resultará en un mundo mucho más seguro para la comunidad internacional.

El presidente también aprovechó para arremeter contra el nuevo liderazgo en Teherán tras el ascenso de Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido líder supremo Alí Jameneí. Trump calificó de «gran error» la elección del nuevo ayatolá y advirtió que las tropas estadounidenses no detendrán su avance hasta que el enemigo sea «total y decisivamente derrotado».

Estas declaraciones se producen en un momento de máxima tensión, tras los ataques reportados contra petroleros en el Estrecho de Ormuz que han paralizado el 20% del tráfico de crudo mundial.

A pesar de que horas antes Trump había sugerido en una entrevista que la guerra estaba «prácticamente terminada», su discurso en Miami mantuvo una retórica de confrontación total. El mandatario insistió en que los sitios de fabricación de drones han sido golpeados con precisión, eliminando a gran parte de la cúpula terrorista del país persa. Para el presidente, la muerte de Jameneí y el debilitamiento de la Guardia Revolucionaria son señales claras de que el régimen iraní está «al final de la línea».

La ofensiva, denominada operación «Furia Épica», entra en su segunda semana con bombardeos continuos sobre objetivos estratégicos en Irán. Mientras el mundo observa con cautela la evolución del conflicto, Trump se mantiene firme en su postura de que el uso de la fuerza era necesario para neutralizar las amenazas a la seguridad regional.

El mandatario concluyó su intervención asegurando que la victoria final está cerca y que el nuevo gobierno iraní pronto se dará cuenta del costo de desafiar a la coalición liderada por Estados Unidos.