Con información de Noticias Telemundo.
En una medida drástica para mitigar los efectos del cierre parcial del gobierno, el presidente Donald Trump confirmó el envío de efectivos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los principales aeropuertos del país.
La decisión busca reforzar las labores de vigilancia y control en las terminales aéreas, donde la falta de pago ha provocado renuncias masivas y ausencias prolongadas de los agentes de la TSA, saturando los puntos de control.
Tom Homan, actual zar fronterizo, lidera la estrategia de despliegue que iniciará este lunes. Según el plan, los agentes de ICE asumirán roles logísticos y de resguardo de salidas para permitir que el personal especializado de la TSA se concentre exclusivamente en la revisión técnica de seguridad. Aunque aeropuertos como el de Atlanta ya confirmaron su participación, aún se evalúa el alcance total de esta intervención en otras ciudades.
La crisis se agrava mientras los legisladores en el Senado mantienen posturas irreconciliables sobre el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional. Los desacuerdos giran en torno a exigencias de mayor transparencia y cámaras corporales para los oficiales de campo. Mientras tanto, la administración defiende el uso de fondos de ICE, que cuenta con presupuesto propio, como una vía necesaria para no paralizar el tráfico aéreo nacional.

