Con información de Infobae.
El presidente Donald Trump ha destituido a Susana Monarez de su puesto como directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y ha nombrado a Jim O’Neill como director interino.
La Casa Blanca justificó la medida afirmando que Monarez no estaba “alineada” con las políticas de la administración.
O’Neill, quien anteriormente fue subsecretario del Departamento de Sanidad, tiene un perfil vinculado al mundo empresarial y ha dirigido la Fundación Thiel, financiada por un donante cercano a Trump.
La Casa Blanca aseguró que el nombramiento busca “restaurar la confianza, la transparencia y la credibilidad de los CDC”.
La destitución ha generado una fuerte controversia. Los abogados de Monarez anunciaron que impugnarán la decisión, alegando que su clienta fue despedida por negarse a aprobar “determinadas directivas poco científicas e imprudentes”.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente tiene “todo el derecho” a despedir a quien no esté alineado con su misión.
Tras la salida de Monarez, al menos cuatro altos cargos del Departamento de Sanidad presentaron su renuncia, denunciando el «uso de la salud pública como arma» por parte de la administración. La impugnación legal de Monarez podría dar lugar a un litigio de alto perfil que mantendrá la atención sobre la autonomía de los CDC.

