Con información de El Universal MX.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, elevó de forma drástica su campaña de control migratorio al anunciar la firma de una orden ejecutiva para cerrar las cuentas bancarias de los ciudadanos indocumentados.
A través de un contundente pronunciamiento emitido en su plataforma digital de Truth Social, el mandatario republicano especificó que las agencias federales procederán a la confiscación total de los activos monetarios resguardados en las entidades financieras si se demuestra que los fondos son utilizados para almacenar asistencia social o facilitar la inmigración ilegal.
La nueva directriz de asfixia financiera de la Casa Blanca estará bajo la coordinación directa y supervisión técnica de los inspectores del Departamento del Tesoro. El decreto federal impone obligaciones perentorias a los bancos comerciales, las firmas operadoras de tarjetas de crédito y las instituciones de intermediación cambiaria para bloquear de forma inmediata las transacciones vinculadas a redes de tráfico de personas, narcotráfico y carteles criminales. Trump argumentó en su escrito que el acceso a las pasarelas del sistema bancario nacional debe limitarse estrictamente a quienes poseen el derecho legal de permanencia.
El jefe del Ejecutivo calificó de profundamente peligroso para la seguridad nacional el hecho de que un extranjero indocumentado pueda operar de forma comercial en el país valiéndose de licencias de conducir emitidas por administraciones estatales demócratas.
Asimismo, el mandatario republicano aprovechó el mensaje para emitir una advertencia a los colectivos de manifestantes anti-ICE, asegurando que los disturbios civiles violentos únicamente fortalecen la determinación de su gabinete para ejecutar las órdenes de deportación masiva.
La orden ejecutiva faculta a los fiscales federales del Departamento de Justicia a intervenir los capitales de origen ilícito y desviar los recursos confiscados para su posterior devolución a las arcas de los contribuyentes estadounidenses.
