Con información de DW.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha vinculado explícitamente su nueva postura agresiva en política exterior con la decisión del Comité Noruego de no otorgarle el Premio Nobel de la Paz 2025, galardón que recayó en la líder opositora venezolana María Corina Machado.

A través de una carta enviada el lunes al gobierno de Noruega, el mandatario estadounidense expresó que, al haber sido descartado tras «haber detenido ocho guerras o más», se siente liberado de la obligación de priorizar la paz, centrando ahora sus esfuerzos en obtener el dominio estratégico de Groenlandia.

Trump desestimó los reclamos territoriales de Dinamarca y advirtió que la seguridad global depende de que Estados Unidos asuma el control de la isla.

Aunque el primer ministro noruego aclaró que el galardón es otorgado por un comité independiente y no por su gobierno, la retórica de la Casa Blanca ha encendido las alarmas.

Mientras tanto, Scott Bessent, Secretario del Tesoro, calificó de «falacia» la conexión entre el despecho por el Nobel y la estrategia ártica, intentando matizar las declaraciones del presidente que han puesto a los aliados europeos en una encrucijada entre la diplomacia y la defensa de su soberanía comercial.