Con información de DW.
Un poderoso bombardero estratégico B-52 Stratofortress se estrelló en una base militar de California, falleciendo los ocho tripulantes a bordo. Las autoridades de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos confirmaron que la aeronave sufrió un colapso fatal pocos segundos después de despegar en las pistas de la Base Edwards. Los equipos de rescate y los bomberos forestales acudieron de emergencia al desierto de Mojave, verificándose que no hubo sobrevivientes en el terreno calcinado.
Las imágenes captadas por las cámaras aéreas de los monitores de vigilancia de incendios forestales mostraron una densa y gigantesca columna de humo negro elevándose desde el aeródromo.
Los peritajes preliminares determinaron que el impacto contra el suelo desértico desintegró casi por completo la estructura de la aeronave de gran alcance de la firma Boeing. Las comisiones de ingenieros de aviación militar iniciaron una investigación técnica exhaustiva en los talleres para determinar el origen de las fallas mecánicas.
El mando militar del Pentágono mantuvo bajo estricto secreto la identidad de los ocho soldados fallecidos y declinó confirmar si el bombardero de largo rango transportaba armamento convencional o nuclear durante las maniobras. El accidente de aviación obligó a decretar el cierre total de las pistas de aterrizaje de la Base Edwards y el desvío inmediato de todas las flotas de aviones hacia terminales aéreas comerciales alternativas en el norte de Los Ángeles para resguardar las operaciones viales en verano.
El Boeing B-52 Stratofortress es un vector de ataque pesado de largo alcance que entró en servicio en el año 1955 y ha participado en las guerras de Vietnam e Irán. Las instalaciones de la Base Edwards albergan el principal centro de pruebas, desarrollo y pasarelas tecnológicas de la Fuerza Aérea a 161 kilómetros del centro urbano. Las autoridades de los condados de California Central expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas, manteniéndose activos los algoritmos electrónicos para recuperar las bitácoras de vuelo.
