Con información de DW.

Diversos países europeos como República Checa, Bulgaria, Portugal e Irlanda fueron blanco de una nueva ola de falsas alertas de bomba que afectaron el tráfico aéreo y la seguridad regional.

Las autoridades aeronáuticas de Praga y Sofía reportaron amenazas de artefactos explosivos en varios vuelos comerciales, los cuales lograron aterrizar sin incidentes bajo estrictos protocolos de seguridad.

El gobierno de Irlanda calificó estos incidentes continuos como parte probable de una «campaña coordinada» destinada a generar perturbaciones en todo el continente europeo.

Como parte de esta serie de amenazas, las instalaciones de la radiotelevisión pública irlandesa RTÉ fueron evacuadas de emergencia tras recibir una intimidación por correo electrónico.

Cuerpos policiales y agentes armados se desplegaron rápidamente en la sede de Dublín, confirmando horas después que se trataba de una falsa alarma que también alcanzó a otros medios de comunicación en el Reino Unido.

Estos episodios de alarmas falsas generan máxima alerta en las infraestructuras críticas europeas, mientras las fuerzas de seguridad continúan investigando el origen de estas acciones coordinadas.