Con información de Infobae.

La Universidad de Columbia de Estados Unidos acordó pagar más de 200 millones de dólares al gobierno federal para resolver múltiples investigaciones abiertas durante la administración del presidente Donald Trump, que acusó a la institución de no proteger adecuadamente a sus estudiantes judíos.

El acuerdo contempla el restablecimiento de fondos federales previamente suspendidos o cancelados por el gobierno a principios de 2025. “Columbia alcanzó un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos para resolver múltiples investigaciones de agencias federales sobre presuntas violaciones de las leyes federales contra la discriminación”, declaró la universidad en un comunicado oficial, en el que precisó que el monto será pagado en tres años.

Adicionalmente, Columbia deberá desembolsar 21 millones de dólares para cerrar una investigación separada impulsada por la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC).

En un mensaje publicado en redes sociales, Donald Trump agradeció a Columbia por “aceptar hacer lo correcto” y anticipó medidas similares contra otras instituciones. “Otras numerosas instituciones de educación superior que han hecho daño a tantos, y han sido tan injustas (…) están por venir”, afirmó el presidente.

En el mismo comunicado, la universidad informó que “bajo el acuerdo de hoy, la gran mayoría de las subvenciones federales que fueron canceladas o suspendidas en marzo de 2025 se restablecerán y el acceso de Columbia a miles de millones de dólares en subvenciones actuales y futuras se restaurará”.

El acuerdo no implica la admisión de responsabilidad por parte de Columbia, pero llega tras meses de presión financiera y escrutinio por parte de varias agencias federales. La presidenta interina de la universidad, Claire Shipman, calificó el resultado como “un avance importante tras un período de escrutinio federal sostenido e incertidumbre institucional”.

“El acuerdo fue cuidadosamente diseñado para proteger los valores que nos definen y permitir que nuestra asociación de investigación con el gobierno federal vuelva a sus carriles”, añadió la dirigente universitaria.

Columbia subrayó que el pacto alcanzado “preserva la autonomía y la autoridad de Columbia en lo que respecta a la contratación de profesores, las admisiones y las decisiones académicas”. No obstante, se comprometió a mantener una fuerza de seguridad en el campus para evitar protestas que interrumpan actividades académicas.