Con información de Nota de Prensa

En un acto sin precedentes, un grupo de venezolanos ha iniciado una huelga de hambre indefinida en La Haya, Países Bajos. Esta medida extrema, que comenzó el domingo 31 de agosto a las 3:33 p.m., tiene como único y urgente objetivo exigir la emisión de una orden de captura internacional contra Nicolás Maduro por crímenes de lesa humanidad.

Durante años, las víctimas de la represión en Venezuela han esperado justicia. La Corte Penal Internacional (CPI) ha recibido pruebas contundentes que documentan los crímenes cometidos por el régimen de Maduro, incluyendo detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y una profunda crisis humanitaria. A pesar de la evidencia, el proceso se ha prolongado, y la impunidad persiste mientras el pueblo venezolano sigue sufriendo.

Este acto no es una protesta simbólica, sino una acción de resistencia pacífica nacida de la desesperación y de la urgencia de que la justicia internacional actúe. La comunidad internacional ya ha reconocido la magnitud de los crímenes. Ahora, la exigencia es que la CPI tome el paso definitivo y materialice la justicia que las víctimas han esperado por tanto tiempo.

“No hay margen para más demoras. La justicia debe cumplirse. Las víctimas no pueden seguir esperando”, declararon Jonatan Palacios y Juan Carlos Justicia VZLA en un comunicado conjunto.

Se hace un llamado a los medios de comunicación internacionales, a las organizaciones de derechos humanos y a la opinión pública mundial para que difundan y acompañen esta iniciativa. El objetivo es frenar la impunidad y abrir el camino hacia la justicia para el pueblo venezolano.