Con información de DW.

El Gobierno de Venezuela firmó un convenio histórico con la empresa estadounidense General Electric para iniciar la recuperación de su deteriorado sistema eléctrico nacional. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, hizo el anuncio oficial en el Palacio de Miraflores tras mantener intensos diálogos comerciales con la multinacional desde el pasado mes de abril. Rodríguez, quien asumió la jefatura de forma temporal tras la caída de Nicolás Maduro en enero, detalló que el plan busca inyectar energía a las colapsadas industrias del país.

La meta de este acuerdo internacional es recuperar un volumen neto de 1.000 megavatios en los primeros 24 meses de operaciones mecánicas. A largo plazo, el proyecto prevé generar más de 5.000 megavatios en un plazo total de cuatro años. Los directivos de General Electric pasaron seis semanas en el territorio realizando un levantamiento muy preciso y minucioso sobre las condiciones físicas de las plantas de generación hídrica y térmica en las regiones del interior.

La crisis del sector eléctrico se ha convertido en el principal freno para reflotar la industria petrolera nacional y normalizar el suministro en los condados. El parlamento venezolano desclasificó cifras críticas, revelando que la producción actual es de solo 12.000 megavatios frente a un consumo diario de 14.000. El déficit general provocó que el pasado 7 de mayo la demanda tocara un pico récord de 15.579 megavatios, la cifra más alta registrada en los últimos nueve años.

En la actualidad, las familias de la clase trabajadora sufren apagones diarios que se prolongan de forma ininterrumpida hasta por diez horas continuas. Los cortes de luz han comenzado a golpear con fuerza a los barrios de la capital, Caracas, una zona que estuvo protegida de los racionamientos durante años bajo el control estatal. Para acelerar los trabajos de reparación, el Parlamento inició el debate de una reforma legal que abrirá las compuertas al capital privado y a las inversiones extranjeras en verano.