Con información de Telemundo 51

La administración Trump anunció un nuevo paquete de asistencia humanitaria directa para Cuba por un valor de 6 millones de dólares, duplicando el apoyo inicial otorgado tras el paso del huracán Melissa.

Esta ayuda será distribuida a través de una alianza estratégica con la Iglesia Católica y Cáritas, utilizando canales que permiten el envío de productos preempaquetados desde Miami directamente a las parroquias cubanas, garantizando así que los recursos lleguen a los sectores más necesitados de la isla.

El Departamento de Estado subrayó que este método de entrega ha demostrado ser altamente efectivo para evitar la intervención del gobierno cubano en la distribución de los suministros.

Las autoridades estadounidenses advirtieron que mantendrán una vigilancia constante sobre el proceso y que el régimen de La Habana será considerado responsable ante cualquier intento de desvío o impedimento. La Casa Blanca dejó abierta la posibilidad de incrementar el apoyo si el flujo de ayuda se mantiene libre de obstáculos.

Este envío se produce en un contexto de alta tensión política, marcado por la captura del líder Nicolás Maduro en Venezuela y el aumento de la presión regional. No obstante, funcionarios estadounidenses aclararon que esta asistencia responde exclusivamente a necesidades humanitarias y que no existen negociaciones directas con el gobierno de la isla.

El objetivo declarado es reforzar el mensaje de que el apoyo de Washington está destinado específicamente a la ciudadanía cubana sin pasar por estructuras gubernamentales.