Con información de NBC News

Altos funcionarios de la administración de Donald Trump advirtieron a los legisladores estadounidenses que deben prepararse para una nueva fase de ataques militares masivos contra Irán.

Durante informes clasificados en el Capitolio, se reveló que el alcance de la operación «Furia Épica» es «muy amplio» y está evolucionando rápidamente. El senador Lindsey Graham, aliado cercano del presidente, afirmó que el poder de fuego que se desplegará en los próximos días será «abrumador» y definitivo para el régimen de Teherán.

El secretario de Estado, Marco Rubio, también adelantó que los golpes más contundentes contra las infraestructuras iraníes aún están por ejecutarse. Según Rubio, Estados Unidos está listo para «desatarse» sobre los objetivos estratégicos en las próximas horas, con el fin de proteger a los ciudadanos estadounidenses en la región. El mensaje transmitido al Congreso es claro: el operativo iniciado el sábado es apenas el comienzo de lo que podría convertirse en una guerra prolongada para desmantelar la capacidad bélica de Irán.

A pesar de la magnitud de la ofensiva, legisladores republicanos indicaron que la administración no contempla, por el momento, el despliegue de tropas terrestres. Sin embargo, enfatizaron que el presidente Trump no descarta ninguna opción y que todas las estrategias permanecen sobre la mesa dependiendo de la reacción del enemigo. Mientras tanto, el Senado se prepara para votar una resolución que busca limitar las facultades militares del mandatario, aunque se espera que la propuesta fracase debido al sólido respaldo republicano.

Por su parte, el senador demócrata John Fetterman se ha distanciado de su partido al apoyar la postura de fuerza de la Casa Blanca, asegurando que no teme las críticas de sus bases ante la necesidad de defender a Israel. En contraste, otros legisladores demócratas han calificado la situación como «ominosa» y advierten sobre los riesgos de un conflicto de gran escala.

El Pentágono, bajo el mando del secretario Pete Hegseth, mantiene la coordinación con la CIA para garantizar la efectividad de los próximos bombardeos.