Con información de EFE 

El expresidente Donald Trump explotó durante su declaración como testigo en el juicio contra la Organización Trump y recriminó al juez haber fallado en su contra el cargo de fraude, de manera sumaria, “antes de saber nada” sobre él y sus negocios. El juez Arthur Engoron, que desde el inicio de la sesión se había mostrado enfadado por lo que consideraba “discursos” de Trump en lugar de respuestas, escuchó con gesto impasible los comentarios en tono airado del acusado, que estaba sentado a apenas dos metros de él.

“Usted falló contra mí, dijo que era un fraude antes de saber nada de mí”, exclamó mirándole directamente, tras lo que sostuvo que “el fraude es el tribunal” porque “no valoró las propiedades correctamente”, y se vanaglorió de haber hecho “un buen trabajo” como presidente de Estados Unidos.

Trump sacó a colación la valoración de los tasadores públicos del condado de Palm Beach, en Florida, que estimaron que su mansión de Mar-a-Lago se situaba en unos 18 millones de dólares, y aseguró que “vale cientos de millones más y todo el mundo lo sabe”.

Previamente, el expresidente defendió en repetidas ocasiones que los documentos de condición financiera en los que se basa el caso no tienen valor porque incluyen una cláusula que advierte que los datos son subjetivos y alienta a hacer análisis propios y “no apoyarse” en ellos. Esa cláusula de advertencia “siempre se respeta en los tribunales, excepto por parte de este juez particular”, agregó el exmandatario comentando que, “si hubo un error, no fue material”, pero en todo caso “cualquier error está cubierto por la cláusula”.

Tras varios minutos de ataques airados, el fiscal Kevin Wallace, que inicialmente había cuestionado el valor de las propiedades de la empresa, le preguntó: “¿Ha terminado?”, y Trump contestó escuetamente que sí mientras el juez esbozaba brevemente una sonrisa. Esta comparecencia, que es de carácter civil y solo se puede traducir en penas económicas, ofrecerá un adelanto de la estrategia y comportamiento del favorito para hacerse con la candidatura presidencial republicana en 2024 antes de las cuatro causas penales que afronta en los próximos meses.

En el juicio, que durará hasta diciembre, se dirimen seis cargos relacionados a presuntas ilegalidades en la Organización Trump, como falsedad documental, y las compensaciones económicas; Trump también se juega la capacidad de hacer negocios en el estado.