Con información de Miami Diario 

La Universidad Internacional de Florida (FIU) tomó una determinación que afecta a los académicos de países como Cuba, China y Venezuela. La medida está basada en una ley aprobada en el estado que busca combatir la infiltración de “naciones preocupantes” en el sistema de educación superior.

En ese sentido, la institución dio la instrucción de pausar de forma inmediata la contratación de personas procedentes de los países mencionados. Tampoco podrán trabajar allí aquellos cuyo país de origen sea Rusia, Siria, Irán y Corea del Norte.

La información fue enviada vía correo electrónico por parte del vicepresidente de Investigación de FIU, Andrés Gil, el pasado 19 de diciembre. El profesional que también es decano de la Escuela de Posgrado giró las nuevas directrices al personal.

El mensaje iba dirigido al resto de los decanos, jefes de departamento, directores de programas de posgrado y enlaces de recursos humanos de la Universidad. Básicamente informó que cualquier oferta laboral o esfuerzo de reclutamiento para este grupo de personas, debía detenerse. Enfatizó además que todo se debía a la nueva ley estatal.

Esta medida podría generar vacantes en distintos programas científicos, dependiendo del tiempo de duración. Generalmente este tipo de estudios tienen una gran participación de estudiantes de China o del Cuban Research Institute (CRI).

En abril de 2023 la Cámara de Representantes y el Senado votaron de manera unánime a favor de la SB-846. La legislación tiene como objetivo impedir que los gobiernos de los siete países mencionados tengan algún tipo de influencia en colegios o universidades estatales.

De este modo, sus parámetros prohíben a las escuelas estatales, a sus empleados y representantes solicitar o aceptar obsequios de esos países. Tampoco pueden participar en cualquier acuerdo o asociación con una escuela o entidad con sede o controlada por uno de estos.

La contratación de personal o investigadores de estos países también forma parte de la lista de impedimentos y la única forma de evitarlo es por medio de una exención. Esta tendría que ser evaluada por cada caso particular, para poder obtener un permiso de contratación o incorporación.