Con información de Univision
Tras meses de negociaciones, un grupo bipartidista de senadores reveló el domingo un esperado proyecto de ley de $118,000 millones que propone endurecer la política de seguridad fronteriza a cambio de dar más ayuda a Ucrania e Israel, esto en medio de un fuerte escepticismo republicano y del futuro incierto que tendría la iniciativa en la Cámara Baja, donde el republicano Mike Johnson dijo que no sería considerada.
El proyecto plantea dos cambios clave en la política migratoria: limitar el uso del ‘parole’ por parte de los migrantes que llegan a la frontera y permitir que el presidente pueda ‘cerrarla’ en ciertos casos cuando el flujo migratorio es alto.
Contando con el «el fuerte apoyo» del presidente Joe Biden, quien el mismo domingo urgió la aprobación de lo que describió como un plan que «incluye las reformas fronterizas más duras y justas en décadas».
En medio de la expectativa, la senadora independiente de Arizona Kyrsten Sinema había desvelado más temprano lo que contendría el proyecto en el programa Face the Nation, sobre todo detalles de los potenciales cambios migratorios. Habló sobre el fin de la práctica conocida en inglés como ‘catch and release’, que permite a las autoridades federales poner en libertad condicional a migrantes que piden asilo en la frontera y refiere sus casos a los tribunales de inmigración para que un juez decida su futuro en Estados Unidos.
El proyecto también fija que alcanzado cierto número de migrantes que arriban a la frontera en busca de asilo, el gobierno federal tendrá autoridad para ‘cerrarla’.
Algunas personas sí podrán pedir asilo en los puertos de entrada en ocasiones en lo que eso pueda ocurrir, si es que el proyecto es aprobado en el Congreso.
Esta propuesta en el Senado que tanta expectativa ha generado es la mejor oportunidad que tiene el presidente Biden de dar más ayuda a Ucrania, un objetivo de política exterior clave que comparten el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y su par republicano, Mitch McConnell. Se espera que el Senado realice un ‘voto de prueba’ esta semana, posiblemente el miércoles, pero la iniciativa ya se ha topado con la oposición de conservadores.
El proyecto de ley incluye la contratación de miles de nuevos funcionarios para evaluar las solicitudes de asilo, así como cientos de agentes de la Patrulla Fronteriza. También dinero para refugios y servicios en ciudades de todo Estados Unidos que han tenido dificultades para hacer frente a la afluencia de inmigrantes en los últimos meses.

