Con información del Diario las Américas.
Tras una intensa sesión que se prolongó hasta la madrugada, el Senado de los Estados Unidos aprobó un paquete presupuestario de 70,000 millones de dólares para fortalecer la frontera.
Estos fondos están destinados exclusivamente a la Patrulla Fronteriza y al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un intento por mitigar los efectos del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional. La medida fue impulsada por la bancada republicana y logró avanzar con una votación de 50 a 48.
La aprobación del presupuesto se produce en un momento crítico, donde la falta de financiamiento ha comenzado a generar caos operativo en los aeropuertos del país. El paquete busca garantizar que agentes de la TSA e inspectores de aduanas mantengan sus labores para evitar retrasos masivos en el transporte de pasajeros y mercancías. A pesar del avance, la propuesta aún debe superar el escrutinio de la Cámara de Representantes antes de convertirse en ley definitiva.
Durante el debate, los demócratas intentaron introducir enmiendas centradas en el costo de vida, las cuales fueron rechazadas en una serie de votaciones en bloque. La resistencia partidista fue casi total, con la excepción de dos senadoras republicanas que votaron en contra junto a la oposición. El plan financiero es visto por sus defensores como una herramienta indispensable para la seguridad nacional, mientras que sus detractores cuestionan la falta de un enfoque migratorio integral dentro del gasto.
El paquete de financiamiento para ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza representa uno de los mayores compromisos económicos de la actual legislatura hacia el control migratorio. Las autoridades esperan que la inyección de capital permita estabilizar las operaciones fronterizas tras más de 40 días de parálisis presupuestaria en el sector.
