Con información de Infobae.
El presidente Donald Trump confirmó este martes que su enviado especial, Steve Witkoff, viajará a Moscú la próxima semana para reunirse con Vladimir Putin, en un intento acelerado por cerrar un acuerdo de paz en Ucrania.
Trump no descartó que su yerno y exasesor, Jared Kushner, se sume a la delegación. La administración estadounidense ha establecido un plazo perentorio: espera que Ucrania acepte los términos de la negociación antes de este jueves, Día de Acción de Gracias.
El plan de paz propuesto por la Casa Blanca, descrito inicialmente como un documento de 28 puntos y ahora reducido a 19 tras reuniones en Ginebra, plantea condiciones duras para Kiev.
La propuesta exige que Ucrania reduzca significativamente su ejército y ceda formalmente el control del Donbas a Rusia, incluyendo zonas que actualmente no están bajo ocupación militar rusa.
«No volveré a recibir a Zelensky a menos que haya un acuerdo sobre la mesa», advirtió Trump, presionando al mandatario ucraniano. Aunque el presidente estadounidense calificó el plan como un «concepto» sujeto a ajustes, fue tajante sobre la realidad en el terreno: «Si nos fijamos, la cosa se mueve en una sola dirección”.
Con el tiempo, Rusia podría obtener ese territorio de todas formas». Mientras tanto, Rusia ha acusado a las potencias europeas de intentar sabotear estas negociaciones bilaterales.

