Con información de Infobae.
El gobierno boliviano anunció una importante flexibilización migratoria al eliminar el requisito de visa para visitantes de siete países, incluidos Estados Unidos, Israel, Corea del Sur y Sudáfrica. La medida, presentada por el canciller Fernando Aramayo, tiene como objetivo principal dinamizar el turismo y generar ingresos cruciales para la economía nacional.
Acompañado por el presidente Rodrigo Paz, el canciller explicó que esta decisión revierte una política de visado de 2008, calificada como «ideológica y antieconómica», que resultó en un «daño para el país» al frenar el flujo de viajeros.
Las autoridades proyectan que la flexibilización migratoria podría generar ingresos superiores a los $320 millones de dólares entre 2026 y 2029. La ministra de Turismo Sostenible, Cinthya Yañez, citó que desde 2007 se perdieron cerca de $900 millones de dólares en ingresos potenciales debido a las restricciones. Bolivia busca de esta forma modernizar sus políticas para ser más competitiva con sus vecinos regionales y posicionarse como un destino principal en Sudamérica.

