Con información de Infobae.
La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó los argumentos en un caso de gran trascendencia que enfrenta a la compañía de telecomunicaciones Cox Communications contra Sony Music Entertainment y otras discográficas por la distribución ilegal de música.
El fallo final podría tener un impacto significativo en cómo millones de estadounidenses utilizan Internet y cuán responsables son los proveedores de servicios de internet (ISP) por las acciones de sus clientes.
Los abogados de Cox argumentaron que las ISP son meros intermediarios y que no deben ser responsables de las violaciones de derechos de autor, ya que eso los obligaría a desconectar a usuarios masivamente, incluyendo instituciones inocentes como hospitales o universidades, basándose solo en acusaciones de piratería.
Por otro lado, las discográficas, que ganaron un veredicto inicial de $1,000 millones, defienden que Cox permitió deliberadamente el intercambio ilegal de canciones (incluyendo obras de Beyoncé y Justin Timberlake) al no tomar las medidas adecuadas contra los infractores reincidentes.
El debate legal se centra en la «responsabilidad secundaria» y hasta qué punto la Corte debe intervenir en la regulación del contenido en línea.

