Con información del Diario las Américas.
Las autoridades de salud de Florida han intensificado la vigilancia epidemiológica tras la confirmación de más de 60 casos de sarampión en la región, situando al estado como uno de los focos principales de contagio en el país.
El epicentro del brote se localiza en el condado de Collier, vinculado principalmente a entornos universitarios, mientras que en Broward y Miami-Dade se monitorean casos en entornos escolares y menores de edad.
Expertos médicos, como el Dr. Edgar González, atribuyen este incremento a una tasa de vacunación insuficiente que no alcanza el 95% necesario para la inmunidad colectiva.
Además, el flujo constante de viajeros internacionales y la llegada de personas con esquemas de inmunización incompletos han facilitado la propagación del virus. El sarampión es altamente contagioso y puede confundirse inicialmente con un resfriado común, lo que retrasa el aislamiento preventivo.
La enfermedad presenta riesgos severos, especialmente para niños menores de cinco años y personas inmunocomprometidas. Las complicaciones pueden incluir neumonía, que es la causa principal de muerte por este virus, y encefalitis, que puede dejar secuelas neurológicas permanentes.
Los especialistas recuerdan que la vacuna triple viral (MMR) tiene una efectividad del 97% y es la herramienta más segura para frenar la tendencia actual de contagios.
Ante la situación, se ha instado a los padres y adultos que no estén seguros de su estado de vacunación a consultar con sus médicos y actualizar sus dosis. Aunque el sistema escolar exige inmunización, las excepciones legales han dejado brechas que el virus está aprovechando.
El llamado de las autoridades es a la responsabilidad colectiva para proteger el equilibrio sanitario del estado frente a una amenaza que se consideraba erradicada.

