Con información de DW.

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, manifestó durante la cumbre de líderes del Caribe que la legitimidad democrática es indispensable para que Venezuela aproveche plenamente sus riquezas.

Tras el arresto de Nicolás Maduro en enero de 2026, Rubio enfatizó que, aunque el país ha mostrado mejoras sustanciales en las últimas ocho semanas, el próximo paso crítico es la organización de comicios justos y transparentes.

Rubio destacó que la prioridad inicial de la administración estadounidense tras la captura de Maduro fue evitar la inestabilidad interna, prevenir olas migratorias masivas y contener posibles focos de violencia.

Según el jefe de la diplomacia, estos objetivos se han cumplido con éxito, logrando un entorno de mayor seguridad que el que existía anteriormente bajo el régimen chavista, aunque reconoció que todavía queda un largo camino institucional por recorrer.

Respecto a la actual gestión interina en Caracas, encabezada por Delcy Rodríguez, el gobierno de EE. UU. mantiene una presión constante para que se realicen reformas profundas en la estructura del Estado. Rubio valoró positivamente avances recientes como la liberación de presos políticos, señalando ante los líderes regionales que Venezuela se encuentra hoy en una posición de progreso que debe ser consolidada mediante la participación ciudadana en las urnas.

A pesar de las reservas expresadas por algunos mandatarios caribeños sobre los métodos de la transición, Rubio defendió las acciones de su país asegurando que se hicieron sin «disculpas ni temores» en favor de la estabilidad regional.

El secretario de Estado concluyó que el objetivo final es asegurar que los beneficios de los recursos naturales del país suramericano lleguen efectivamente al pueblo venezolano a través de un gobierno legítimamente electo.