Con información de EFE.

La presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje de tranquilidad a la comunidad internacional al confirmar que la sede de México para la próxima Copa del Mundo sigue firme y sin modificaciones.

Tras recibir el respaldo oficial de la FIFA, la mandataria aseguró que el país está preparado para organizar el evento, a pesar de los recientes desafíos en materia de seguridad pública.

Sheinbaum mantuvo diálogos directos con el titular de la FIFA, Gianni Infantino, para explicarle que las operaciones de seguridad estatal están funcionando adecuadamente tras el operativo en Jalisco.

La ratificación del organismo internacional despeja las dudas que habían surgido sobre la capacidad del país para albergar los partidos programados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

En su conferencia matutina, la presidenta destacó que «México está de moda» y que el turismo no debe temer por la integridad del torneo, que se celebrará conjuntamente con EE. UU. y Canadá.

La estrategia gubernamental se centra ahora en mostrar la hospitalidad y la eficiencia organizativa de la nación ante los millones de visitantes que se esperan para la inauguración en el Estadio Azteca.

El partido inaugural está previsto para el 11 de junio, consolidando a la capital mexicana como un epicentro histórico del fútbol mundial.

Con el respaldo de la máxima autoridad deportiva, el Gobierno de México reafirma su compromiso de ofrecer una celebración segura y memorable que fortalezca la imagen internacional del país en el escenario global.