Con información de El Nuevo Herald
Las agencias de seguridad en el sur de Florida han implementado protocolos de vigilancia preventiva tras los recientes ataques conjuntos realizados por Estados Unidos e Israel en territorio iraní. Instituciones como el FBI han puesto a sus equipos de inteligencia y contraterrorismo en máxima alerta, movilizando recursos para blindar puntos estratégicos y garantizar la tranquilidad de los ciudadanos.
El presidente Donald Trump justificó estas acciones militares como una medida defensiva para neutralizar amenazas directas contra las tropas y aliados estadounidenses. Por su parte, en el Condado de Miami-Dade, la alcaldesa Daniella Levine Cava instruyó a los cuerpos policiales para estar preparados ante cualquier posible alteración del orden público, aunque hasta el momento no se han detectado peligros locales concretos.
En localidades como Miami Beach, se ha activado un protocolo de alto riesgo que incluye una presencia policial más robusta en sitios sensibles, como centros educativos y sinagogas, especialmente de cara a la festividad de Purim. Ciudades aledañas como North Miami Beach y Aventura también mantienen una comunicación estrecha con autoridades federales para monitorear la evolución del panorama geopolítico.
El director del FBI, Kash Patel, confirmó que las Fuerzas de Tarea Conjunta están operando ininterrumpidamente para disuadir cualquier intento de represalia en suelo estadounidense. Las autoridades locales instan a la comunidad a mantenerse informada a través de canales oficiales y a reportar cualquier actividad sospechosa mediante las líneas de emergencia disponibles.

