Con información de Infobae.

Un accidente ocurrido el miércoles en la planta de Catalyst Refiners, en Institute, provocó la muerte de dos empleados y dejó a otras 30 personas heridas. La emergencia fue causada por una reacción química que liberó sulfuro de hidrógeno, un gas altamente letal.

El incidente obligó a las autoridades a ordenar el confinamiento de la población cercana durante más de cinco horas para evitar una exposición masiva.

El origen de la fuga se localizó durante los preparativos para el cierre de las instalaciones, cuando el ácido nítrico reaccionó con otro compuesto. Según los servicios de emergencia, siete de los afectados son paramédicos y bomberos que acudieron a la escena. Los pacientes ingresados en los hospitales locales presentaron síntomas respiratorios graves, irritación en la garganta y dificultad para inhalar.

El gobernador de West Virginia, Patrick Morrisey, confirmó que los fallecimientos ocurrieron dentro del perímetro industrial y que la situación fue controlada antes de afectar el suministro de agua.

Como medida de seguridad, se establecieron puestos de descontaminación obligatoria para todas las personas que estuvieron cerca de la nube tóxica. La empresa matriz, Ames Goldsmith Corp., lamentó el suceso y se comprometió a colaborar con la investigación.

La OSHA (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional) ha iniciado una inspección formal que podría durar hasta seis meses para determinar si se violaron protocolos de seguridad. La planta, que se dedica a la recuperación de plata, se encuentra en una zona de alta densidad industrial conocida como el «Valle Químico», donde los antecedentes de manejo de materiales peligrosos mantienen en alerta constante a la población.