Con información de El Nuevo Herald.

El Departamento de Bomberos de Coral Springs, en el sur de Florida, protagonizó este fin de semana una misión de salvamento poco convencional tras recibir una llamada de auxilio de dos mujeres cuya mascota, una pitón bola llamada Ritchie, había quedado atrapada en la estructura interna de su automóvil.

Lo que comenzó como un trayecto rutinario tras comprar suministros para mascotas se convirtió en una operación de emergencia de casi una hora para liberar al reptil, que se había deslizado por una abertura debajo de la consola central del vehículo.

La dueña del ejemplar, Camryn Drew, relató que la serpiente de color marfil y un año de edad logró introducirse en el compartimento del salpicadero, permaneciendo atrapada por más de ocho horas antes de que decidieran acudir a la Estación 43. Ante la imposibilidad de extraer al animal por medios propios, el equipo de rescate tuvo que intervenir de manera técnica, retirando diversos paneles del tablero y uno de los asientos del coche para acceder de forma segura al escondite del reptil sin causarle daño.

A través de sus redes sociales, el Departamento de Bomberos calificó el incidente como una «situación resbaladiza», destacando que el trabajo de campo siempre ofrece sorpresas impredecibles. Incluso para los oficiales con temor a los reptiles, la prioridad fue garantizar la integridad de la mascota y la tranquilidad de sus dueñas.

Tras el desmantelamiento parcial del interior del auto, la pitón fue extraída con éxito en lo que los testigos describieron como un «salvamento espectacular» y fuera de lo común para los servicios de emergencia locales.

Expertos locales recordaron que las pitones bola son una de las especies de serpientes no autóctonas más populares en Florida y su posesión es totalmente legal. A diferencia de la pitón birmana, esta especie rara vez supera el metro y medio de largo y no representa un peligro de plaga invasora, ya que no se conocen poblaciones reproductoras en estado salvaje en la región.