Con información de CNN.
La Fórmula 1 y la FIA anunciaron oficialmente que los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita, programados para el mes de abril, no se llevarán a cabo debido a la creciente inestabilidad en la región tras el conflicto con Irán.
La decisión se tomó tras los recientes ataques que afectaron instalaciones energéticas en el Golfo, priorizando la seguridad del personal de los equipos y de los aficionados ante el riesgo de nuevos incidentes.
Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1, calificó la medida como «difícil pero correcta», subrayando que dadas las circunstancias actuales en Medio Oriente no se pueden garantizar las condiciones mínimas para un evento de tal magnitud.
Asimismo, los organismos rectores confirmaron que no habrá carreras de sustitución durante el mes de abril, lo que generará un vacío de cinco semanas en el calendario mundial.
La suspensión de estas fechas significa que el campeonato tendrá un receso prolongado después del Gran Premio de Japón y se reanudará recién el 3 de mayo con el Gran Premio de Miami. Esta alteración reduce el calendario a 22 carreras, siendo el más corto desde 2023, y representa un reto logístico para los equipos que ya tenían planificado el envío de carga y personal hacia los circuitos árabes.
A pesar de la cancelación de las fechas originales, la FIA no ha descartado por completo la posibilidad de reprogramar estos eventos más adelante en el año, aunque el apretado cronograma actual deja pocas ventanas disponibles. Por ahora, el enfoque de la categoría se mantiene en el Gran Premio de China, mientras los pilotos y directores de equipo han expresado su total respaldo a las medidas de seguridad adoptadas.

