Con información de Infobae.
El ambicioso proyecto de reconstrucción de la Interestatal 395 en el centro de Miami enfrenta una crisis tras anunciarse que su finalización se postergará hasta finales de 2029.
La obra acumula ocho años de retraso y un incremento presupuestario de 64 millones de dólares debido a errores técnicos y litigios legales entre las constructoras y el estado.
Las fallas en el diseño original de los arcos estructurales, que no contemplaron adecuadamente la resistencia a vientos huracanados, obligaron a realizar rediseños integrales. Esta situación ha generado tensiones entre el Departamento de Transporte de Florida (FDOT) y los contratistas, quienes se enfrentan en cortes judiciales por la responsabilidad de los costos extra.
El impacto en la vida diaria de Miami es severo, con cortes de rampas y tráfico caótico que afectan el acceso a importantes centros culturales y museos. Además, la seguridad de la obra ha sido cuestionada tras registrarse accidentes fatales entre los trabajadores, lo que ha aumentado la presión social sobre las autoridades responsables.
Expertos urbanistas critican que el proyecto se centrara exclusivamente en el uso del automóvil, ignorando alternativas de transporte masivo que podrían haber sido más económicas. Mientras tanto, el FDOT mantiene una política de comunicación limitada, dejando a los ciudadanos con la incertidumbre de una obra que parece no tener fin.
