Con información de DW.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha encendido sus alarmas epidemiológicas tras confirmar oficialmente un brote letal de hantavirus a bordo del crucero turístico MV Hondius, que ya ha provocado tres lamentables decesos. La embarcación, que zarpó originalmente desde Argentina, tuvo que cambiar de rumbo hacia las Islas Canarias tras ser rechazada por temor a contagios en Cabo Verde.

Hasta el momento, las autoridades de salud internacional han contabilizado un total de siete casos vinculados a esta grave afección de índole respiratoria a bordo del barco. Entre los afectados, un paciente permanece internado en estado muy crítico en un centro médico de Sudáfrica, mientras que otras tres personas presentan sintomatología leve bajo estrictos regímenes de aislamiento preventivo en sus camarotes.

El origen de esta inédita emergencia sanitaria en alta mar se detectó cuando un pasajero neerlandés de 70 años presentó serios quebrantos de salud a principios de abril y falleció repentantemente días después. Posteriormente, su esposa tuvo que ser evacuada en avión y también perdió la vida en un hospital de Johannesburgo, donde los análisis posteriores validaron la presencia del hantavirus.

Frente a esta delicada y compleja crisis, la OMS junto a equipos médicos altamente especializados han iniciado una exhaustiva investigación clínica y rastreo de contactos directos dentro del navío turístico. Al mismo tiempo, las agencias de salud intentan localizar a los pasajeros que compartieron un vuelo comercial con una de las víctimas, para descartar categóricamente la propagación del virus a otros países.