Con información de Infobae.
El proceso judicial por narcoterrorismo en contra de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, entra en una nueva etapa de espera luego de que el juez federal Alvin Hellerstein programara una próxima audiencia para el 30 de junio. La reprogramación judicial se tomó tras aceptar una solicitud conjunta de mutuo acuerdo entre la defensa y los fiscales del Distrito Sur de la ciudad de Nueva York.
Durante esta fase legal, el magistrado accedió a suspender temporalmente los plazos exigidos por la Ley de Juicio Rápido, lo que permitirá prolongar los lapsos de investigación de forma legal. Asimismo, se superó con éxito el obstáculo del financiamiento de la defensa de los acusados, ya que el Departamento del Tesoro estadounidense emitió una excepción a las sanciones para permitir que el gobierno venezolano costee los honorarios de los abogados.
La extensa acusación estadounidense señala directamente a Maduro y a sus aliados de liderar el denominado Cártel de los Soles durante al menos dos décadas, estructurando presuntas y gigantescas redes de tráfico de cocaína en colaboración con la guerrilla de las FARC. Ambos detenidos se enfrentan a severos cargos por narcotráfico y uso ilícito de armamento bélico, de los cuales se declararon rotundamente no culpables a principios de año.
Este mediático juicio en Brooklyn representa un hito histórico a nivel internacional, pues se trata de uno de los pocos y excepcionales casos en los que Estados Unidos procesa criminalmente a un jefe de Estado extranjero. Con los tiempos procesales en pausa y la representación garantizada, el tribunal se encamina hacia una ardua etapa de preparación de evidencias que podría durar varios meses.
