Con información de Telemundo 51.

En una audiencia celebrada este martes en el condado de Martin, los fiscales leyeron los cargos oficiales contra Tiger Woods por conducir bajo la influencia de sustancias. El golfista de 50 años no estuvo presente en el tribunal de Stuart, ya que se encuentra fuera del país, pero su defensa ratificó que el deportista se ha declarado inocente de los cargos imputados.

El arresto se produjo el pasado 27 de marzo en Jupiter Island, donde las autoridades encontraron a Woods en un estado físico deteriorado tras un accidente. Los informes policiales indican que el atleta presentaba un comportamiento letárgico y portaba dos pastillas de un analgésico opioide, lo que motivó la acusación a pesar de no haber arrojado positivo en la prueba de alcoholemia.

Nuevas pruebas audiovisuales provenientes de las cámaras corporales de los agentes muestran los instantes posteriores al volcamiento del vehículo. Debido a este proceso legal, Woods ha decidido apartarse temporalmente de las competiciones de golf para someterse a tratamiento médico y priorizar su recuperación física tras haber pasado por múltiples cirugías de espalda y tendón.

La próxima cita judicial está programada para el 12 de mayo, fecha en la que se decidirá si el caso prosigue hacia un juicio o si se alcanza un pacto entre las partes. Mientras tanto, el entorno del deportista mantiene la expectativa sobre su salud, descartando por ahora su regreso a los campos tras casi dos años de inactividad profesional.