Con información de Telemundo 51.

El presidente Donald Trump reaccionó con sorpresa ante los elevados precios de las entradas para la próxima Copa Mundial de la FIFA. El mandatario calificó de decepcionante que los boletos para partidos básicos superen los $1,000, afectando la posibilidad de asistencia de sus votantes. Trump afirmó que no estaría dispuesto a pagar esas cifras por las entradas, sugiriendo que estudiará el asunto de la asequibilidad.

A pesar de su crítica a los costos de reventa, el presidente elogió el desempeño comercial de la organización del torneo. La FIFA ha logrado vender un récord de 5 millones de boletos, convirtiendo la edición de 2026 en un éxito financiero sin precedentes. El magnate neoyorquino reconoció el impacto económico positivo del evento, aunque insistió en la necesidad de hacerlo accesible para el público general.

Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, justificó los precios elevados basándose en las leyes del mercado dinámico. Infantino argumentó que aplicar tarifas de mercado evita que las entradas sean revendidas a precios aún más altos por terceros. Esta postura busca maximizar los ingresos de la organización mientras lidia con la alta demanda en las sedes de Estados Unidos, México y Canadá.